¿QUIERES GANAR VELOCIDAD CORRIENDO? DEBERÍAS FORTALECERTE EN EL GIMNASIO

El running está de moda. Tanto es así que se ha convertido en una costumbre para muchos. Hay que reconocer que se trata de un deporte muy cómoda, al alcance de cualquiera y que requiere de unos medios tan sencillos como baratos.

Ahora bien, muchos están pasando en la actualidad de correr de forma ocasional para cuidar la salud, a obsesionarse con mejorar sus marcas en diferentes distancias. Quiereb corres más rápidos y veloces. Esto implica algo más que un mínimo plan de entrenamiento, y por alusión es necesario que entren en juego otros grupos musculares más allá de los de las piernas.

Deberás incorporar series e intervalos a tus rutinas de entrenamiento y mirar por mejorar ostensiblemente la técnica de carrera. Nosotros vamos a tratar de ayudaros en lo que se refiere al fortalecimiento muscular en el gimnasio. Por cierto, no os dejéis engañar los más fondistas y maratonianos pensando que acudir al gimnasio no os ayudará. Lo que hay que tener en cuenta es que el trabajo para el gran fondo es diferente que para las distancias más cortas.

Centrándonos en aumentar la velocidad en carrera, debemos tonificar todo el cuerpo: piernas, glúteos, abdominales, lumbares, pecho, espalda, brazos y hombros. Es recomendable realizar buenas series de abdominales y lumbares, de Core y de propiocepción, lo que además nos llevará a evitar lesiones (y en el running más que en ninguna otra disciplina, por la agresividad que conlleva).

Un ejercicio especialmente beneficioso es el de realizar sentadillas tres veces a la semana. Podéis probar con cuatro series de 15 repeticiones cada una. Opcionalmente podéis añadir peso con una barra de forma que el esfuerzo sea mayor. Otros ejercicios que podéis incluir son zancada frontal con peso, martillo con peso, abdominales elevando el tronco, elevación de talones con peso o extensión lumbar.

Hay que tener en cuenta que nuestro trabajo en el gimnasio debería ir variando en función del momento en el que nos encontremos. Si rara vez hemos acudido al gimnasio, no debemos entusiasmarnos levantando más de la cuenta. Podemos comenzar de un modo sencillo, con poco peso y muchas repeticiones, para ir variando nuestra rutina según vayamos fortaleciéndonos. Y por supuesto, si tenemos un objetivo cercano, debemos comenzar a reducir la carga de ejercicios. Con constancia en el gimnasio pronto notaréis como unos músculos fortalecidos os ayudan a propulsaros con mucha más potencia.