No olvidemos los ejercicios para piernas

Las piernas son, en ocasiones, las grandes olvidadas cuando comenzamos a hacer ejercicio. Unas piernas extremadamente delgadas no son precisamente lo más atractivo del mundo, ni tampoco es lo mejor para nuestra salud. Por lo tanto, tenemos que trabajar para tener unas piernas fuertes, tanto si eres una rata de gimnasio como si acabas de empezar a acudir. ¿Quieres hacerlo tú también? Es más sencillo de lo que parece. Vamos a darte unos consejos y ejercicios para piernas.

  1. Planifica tu sesión

Procura no dejar siempre el trabajo de piernas para el final, cuando estás más cansado. Aunque hagas running o elíptica para calentar, no es un trabajo real para los músculos de las piernas ni te va a ayudar. Dispón en tu entrenamiento de días dedicados únicamente a la parte interior del cuerpo como harías con los diferentes tipos de músculos del tronco y los brazos.

Un consejo interesante es comenzar cada una de estas sesiones con trabajo del hamstring (bícep femoral), por ejemplo, para entrenar tus piernas. Es un musculo fuerte, grande que le da forma a las piernas. Comienza haciendo algunas flexiones clásicas, buscando tocar tus pies sin doblar la rodilla, y utilizando un poco la máquina de “Leg curl” (la que dobla la rodilla llevando tu pie hasta el trasero).  Esto calentará tu pelvis  llenará de sangre la parte interior de tu cuerpo. Cuando comiences a hacer sentadillas, por ejemplo, descubrirás que la zona está más fuerte y estable, y el ejercicio te resulta más fácil.

  1. Aumenta la intensidad de tu entrenamiento.

Si te gusta entrenar y estás comenzando a muscularte, trata a tus piernas como al resto del cuerpo. Si continúas levantando más peso y aumentando la intensidad del resto de ejercicios… ¿por qué no haces lo mismo con tus ejercicios para piernas?

Intenta realizar algunas repeticiones extra en tu trabajo con piernas. Prueba también a hacer pequeños descansos entre los ejercicios antes de volver a utilizar la máquina. Baja el peso hasta que estés estirado, descansa un segundo o dos, y vuelve a levantarlo de manera explosiva. Así conseguirás algo de trabajo extra.

En algún momento del ejercicio, intenta también aguantar el peso con tus piernas durante unos 10 o 15 segundos. Estos ejercicios fortalecerán tus piernas y rodillas, lo que puedes notar también durante tus sesiones de running.

En general, los consejos habituales para ejercicios con brazos también nos sirven para las piernas. Habla con tu monitor y procura que te ayude a crear una tabla de ejercicios de piernas que te sea útil.

  1. No te saltes el entrenamiento

Una vez has comenzado a preparar específicamente los músculos de tus piernas… ¡no cambies tus planes! Todos sabemos que es importante tener la disciplina y el hábito de ir al gimnasio. Pero una vez allí, también tienes que recordar que tus piernas necesitan ese trabajo extra, aunque quizá te sea más divertido hacer ejercicios destinados a los brazos y el tronco.

Procura que tu tiempo allí sea de provecho: limita tus periodos de descanso entre repeticiones a un minuto y concéntrate en realizar toda tu tabla. Pasar más tiempo en el gimnasio no siempre se traduce en hacer más trabajo. ¡Aprovecha al máximo tu tiempo!

Tus piernas te sostienen en el día a día: si las cuidas, las fortaleces y las desarrollas, todo tu cuerpo te lo agradecerá.