EL TRIATLÓN, ESA MODA QUE NO DEBES DEJAR DE ENTRENAR EN EL GIMNASIO

Junto al running, una de las modalidades que más tirón está tendiendo entre muchos iniciados es el triatlón. Se trata de un deporte en el que se combinan natación, ciclismo y carrera, y en el que se trabajan multitud de grupos musculares.

Si bien se trata de una disciplina esencialmente aeróbica y de resistencia, la exigencia de su práctica requiere un estado de forma superior si es que se quiere disfrutar de las competiciones, que son en buena medida el objetivo último de este deporte. Por tanto, a un triatleta no le importará tanto el volumen de su musculatura como el trabajo de tonificación.

El gimnasio puede aportarnos muchísimo si hemos incluido como uno de los objetivos participar en una de estas pruebas, dependiendo también de la distancia que pensemos acometer. De este modo, tanto el trabajo de pesas como actividades como el spinning nos ayudarán en la puesta a punto.

Hay que tener muy en cuenta que hemos de preparar nuestra musculatura para un trabajo de fuerza más exigente durante los entrenamientos previos a la prueba o pruebas que queramos disputar. Tenemos que prestar especial atención tanto a la musculatura responsable de mantener nuestra posición en los diferentes deportes, sobre todo en lo que se refiere a las lumbares y a las abdominales, como la encargada de realizar los gestos cíclicos de movimiento. Entrenando esto podremos reducir al máximo el riesgo de lesiones y afrontar con más garantías la prueba, garantías de tener mejores sensaciones a la hora de realizar el esfuerzo.

Como hemos mencionado, el spinning nos puede ayudar a que sumemos potencia en nuestra pedalada ciclista, a reforzar otros músculos más allá de tren inferior, y a asimilar mucho mejor los cambios de ritmo en la bicicleta. También puede servirnos para llegar a desarrollar la potencia que requerirá el elevado desarrollo que se maneja en la prueba de bici en el triatlón, de cara a poder alcanzar una elevada velocidad de crucero.

En lo que se refiere a la natación, y especialmente a la carrera, trabajar con precisión los músculos implicados nos va a ayudar no tanto a ganar resistencia, como mucha más velocidad. Este entrenamiento en el gimnasio nos traerá ese puntito de más que necesitamos para avanzar más rápido. Es aconsejable además que nos lo planteemos unas semanas antes de comenzar con los entrenamientos más duros y específicos del triatlón, ya que nos ayudará a evitar sobrecargas y a aumentar la calidad de nuestros entrenamientos.