¿Porqué optar por un el entrenamiento personal?

Tener la absoluta certeza de estar ejercitándose de manera adecuada, cumpliendo paulatinamente los objetivos, con rutinas diseñadas específicamente para tu cuerpo y tus circunstancias y obtener consejos cualificados para mejorar tu desempeño, en principio, tendrían que ser motivos suficientes para al menos pensarlo. A continuación desarrollamos los motivos por los que cada vez es más habitual ver entrenadores personales en el gimnasio.

En una palabra, efectividad

No es poco habitual realizar un entreno durante un tiempo para finalmente descubrir que no se están produciendo los resultados esperados. Otras veces descubrimos que no sabemos exactamente qué estamos buscando. El profesional en primer lugar te ayudará a definir tus objetivos. A partir de ahí diseñará un plan de entrenamiento enfocado en la consecución de las metas propuestas en función de tu condición inicial y tu disponibilidad para el ejercicio, sin duda sabrá cómo conducir tus esfuerzos.

La motivación es una de las principales razones para optar por un entrenador personal. No solo porque será la primera persona en animarte a esforzarte y dar tu máximo, sino por la satisfacción que obtendrás al alcanzar los objetivos que hayáis establecido mutuamente en virtud de tu objetivo.

Un entrenador personal además es un profesional que te ayudará a conocerte mejor a ti mismo. El profesional te guiará en la correcta práctica de cada ejercicio y te ayudará a identificar los límites de tu propio cuerpo. Esto es fundamental, en primer lugar, para evitar lesiones pero también para poder trabajar con ellos e incluso superarlos.

Una rutina efectiva sumada a la motivación necesaria y el consejo de un técnico hacen del entrenador personal el profesional idóneo para ayudarte con tus requerimientos concretos ya sea por motivo de una lesión o porque estás preparando una prueba física específica.

Con seguridad además, el profesional te recomendará acerca de la alimentación más adecuada a los resultados que esperas obtener con tu plan de entrenamiento. Sin duda te aconsejará qué alimentos favorecer y cuales evitar para ser coherentes a todos los niveles.

En definitiva, en una sesión de entrenamiento personal dispones de los recursos y el tiempo de un profesional cualificado. Si tuviéramos que elegir solo cuatro bondades, serían las siguientes:

– La supervisión continua evitará que sufras lesiones.

– Ganarás motivación y positivismo disfrutando del deporte.

– Ejercicios y rutinas diseñados en exclusiva para ti y tus circunstancias.

– Atención individualizada obteniendo mejor rendimiento.

Y tú, ¿con cuáles te quedas?

 

Lo que aún no sabes sobre el pilates

El pilates es el nuevo running. Rara avis todo aquél que no haya probado nunca.

Esta disciplina llego a nuestras vidas justo en el preciso momento en que empezaban a ser excesivamente sedentarias para ofrecernos un ejercicio moderado adecuado para cualquiera y que además de mejorar infinitamente a nivel postural nos promete un endurecimiento del tronco.

Repasamos lo que ya sabemos, que fortalece el core.

Efectivamente, la idea principal es que durante los movimientos nos concentremos en utilizar y mover los músculos del tronco. Toda la atención debe centrarse en controlar el cuerpo y fortalecer esa zona para así mejorar la postura y aliviar muchos de los dolores de espalda que nos atormentan habitualmente. Los músculos del core son el soporte central del cuerpo y al trabajar sincronizadamente también se previenen lesiones. El pilates es extremadamente efectivo: uno de los medios más completos y eficaces a la hora de trabajar la estabilidad del núcleo, la fuerza e incluso el equilibrio.

Flexibilidad

En una sesión de pilates se realizan movimientos que fortalecen cada músculo por grande o pequeño que sea de manera muy controlada. Es secreto está en desarrollar la musculatura uniformemente evitando crear desequilibrios entre grupos opuestos y sin olvidarse de aquellos músculos más pequeños que en otras disciplinas pasan desapercibidos y se les presta poca o nada atención. Mientras el yoga se centra en la flexibilidad en base a estiramientos, el pilates apuesta por crear las condiciones necesarias en tu cuerpo para permitir esa flexibilidad en base a la fuerza.

Relajación

Practicar pilates es equivalente a fortalecer la conexión entre cuerpo y tu mente mediante la respiración. La atención plena o como se le ha llamado en los últimos tiempos, el mindfullnes, y el bienestar mental se ven potenciados gracias a este deporte. De alguna manera, se podría decir que el pilates facilita la coordinación entre cuerpo y espíritu. La disciplina nos obliga a concentrarnos en nuestro interior en la duración completa del entrenamiento. La atención se centra en el detalle en cada movimiento, la forma y la ejecución son primordiales, no hay espacio para más en tu cabeza en ese, tu momento.

Estiliza

Ya de por sí, el pilates mejora la postura corporal lo cual nos favorece a todos pero es que, además como consecuencia del fortalecimiento de la musculatura tenemos que ésta consume más calorías mientras trabaja y por tanto nos ayudará a controlar nuestro peso. Es eficaz para todo aquel que quiera reducir algún centímetro en general. También es muy efectivo para mejorar el tono en tronco, brazos y piernas.

¿Niños en el gimnasio? ¿Pero esto qué es?

Los beneficios derivados de la actividad física son innegables en absolutamente todas las edades. Mientras antes se aficionen los peques a la realización de algún tipo de modalidad deportiva mucho mejor para su salud, el crecimiento y el desarrollo. Además enganchándolos desde muy temprano al deporte es más fácil que mantengan ese magnífico hábito mientras van creciendo y haciéndose adultos. ¿A cuántos de nosotros no nos ha costado ingentes cantidades de voluntad adquirir el hábito del deporte?

Más motivos nos vienen a la cabeza si nos acordamos de los últimos datos sobre la obesidad infantil y el sedentarismo general de la población, la epidemia del siglo XXI. Por supuesto, todos queremos que nuestros hijos se conviertan en adultos sanos y saludables pero, cuidado, no dejan de ser biológicamente organismos en desarrollo por lo que no todo vale!

 

Efectivamente no estamos hablando de niños levantando peso ni muchísimo menos pero sí de habituarlos a asistir a clases de alguna disciplina que les guste y les divierta además de permitirles socializar y compartir experiencias con un grupo de iguales. La actividad que elijamos debe cumplir todos estos aspectos pero ante todo los peques tienen que divertirse. Debemos buscar una actividad lúdica que se centre específicamente en ellos y los estimulen.

En las últimas fechas es cada vez más habitual que los gimnasios tradicionalmente “de adultos” ofrecer clases específicas para niños y adolescentes. Es genial ver a los pequeños deportistas acudir orgullosos al mismo centro en al que entrenan sus padres. Es sabido que les gusta jugar a ser mayores y sentirse integrados por lo que es una fantástica idea no solo infundirles el gusto por la actividad física sino además servirles de ejemplo.

 

My Body Fitness se ha sumado a esta tendencia. En el gimnasio contamos en nuestro horario de actividades con clases de Zumba Familiar y Circuito Kids actualmente. Ambas son actividades eminentemente lúdicas en las que se realiza un trabajo psicomotriz al ritmo de la música integrando grandes dosis de juego y fomentando la comunicación. Estas actividades ayudan a desarrollar un estilo de vida saludable e incorporan el acondicionamiento físico como parte natural de la vida.

Además acudir al mismo centro deportivo padres e hijos es inminentemente práctico puesto que mientras ellos están entrenando, tu ídem de lo mismo. No nos engañemos, en la vida diaria de este siglo XXI, se agradece (y mucho) la efectividad y el poder compartir tiempo de calidad con los seres queridos.

 

¿Qué se cuece en el mundo fitness?

Bien es sabido que el mundo del deporte y la salud no deja de reinventarse es por ello que el mundo del fitness está en constante evolución. Hoy hacemos nuestros pinitos como modestos gurús del sector para los próximos meses. Aquí va nuestra visión de este tema.

 

El entrenamiento con peso propio

Esta filosofía ha venido para quedarse. Ya fue una de las estrellas del pasado año y definitivamente ha encontrado un hueco en absolutamente todos los gimnasios. En este entrenamiento se emplea un material mínimo para trabajar ya que se realiza básicamente con el propio cuerpo. Se podrían incluir en esta sección entrenamientos como el funcional o el TRX o entrenamiento en suspensión. El éxito de estas disciplina radica en su enorme versatilidad puesto que se adaptan a cualquier personal y condición física.

 

Alta intensidad o, por sus siglas en inglés, HIIT (High Intensity Interval Training)

Como su propio nombre indica, se trata de rutinas de entrenamiento en que se combinan intervalos de alta intensidad en los ejercicios con periodos de reposo. Tu cuerpo aprende a subir el ritmo cardiaco y recuperarlo de nuevo en tiempo récord. Si realizas este entrenamiento de forma habitual tu capacidad cardiopulmonar se verá prácticamente reinventada.

 

Wellness coaching para tu bienestar global

Sabemos que debemos hacer ejercicio, comer sano, evitar los tóxicos, mantenernos positivos y activos … pero, qué difícil es! En ocasiones puede incluso llegar a ser desbordante. El coach no te dice lo que hacer, ni siquiera te va a dar consejos concretos. La figura del coach de ayuda e inspira para que seas tú quien te marques objetivos y los alcances. Esta figura se podría definir como un entrenador personal vital.

 

Entrenamiento grupal

No es que tengamos nada en contra de los ermitaños, no hacen daño a nadie pero… entrenar en grupo puede darte un nada desdeñable plus: la motivación de los compañeros, el compromiso que se adquiere con ellos, la constancia y el hecho de que la rutina sea más amena y entretenida. Actividades grupales hay muchas en el gimnasio. Zumba, combat, ciclo, pilates… incluso club de corredores tenemos, sólo tienes que elegir la tuya!

 

Entrenamiento de fuerza

Si, aunque no sea tu objetivo el ganar fuerza o volumen, siempre recomendaremos como casi imprescindible el trabajo con peso como parte de tu rutina para llevar una vida fitness completa. El organismo necesita los ejercicios de fuerza de la misma manera que el trabajo aeróbico. La combinación evitará lesiones, aumentará los resultados y mantendrá tu templo al cien por cien.

 

El boxeo, parte de tu rutina semanal

No se trata de aspirar a ser boxeadores profesionales ni muchísimo menos pero conviene conozcamos los beneficios que nos puede aportar la práctica del boxeo a nivel amateur y como parte de tu rutina de entrenamiento en el gimnasio.

 

“El boxeo es uno de los deportes más completos.”

Esta es una afirmación muy generalizada, hoy nos disponemos a desgranarla.

 

Efectivamente, el boxeo es una actividad que querrás practicar si realmente anhelas un cuerpo de atleta. No es en vano que haya obtenido tanta popularidad en los últimos años. Incluso alguna que otra celebrity como son Jeniffer López o Adriana Lima ha decidido pasar por el cuadrilátero como parte de su rutina semanal.

 

Al contrario de lo que pudiera parecer de que únicamente se tonifica el tren superior del cuerpo, este deporte activa cada una de las fibras de tu cuerpo. Efectivamente se tonifican brazos, espalda y pecho pero también las piernas, las caderas y la cintura. Al fin y al cabo la efectividad de un gancho depende no solo de la extremidad con la que se golpee sino del juego del cuerpo al completo durante el gesto. Es especialmente importante para progresar en la técnica y sobre todo evitar lesiones, trabajar la coordinación de los pies a la cabeza.

El boxeo es un deporte que requiere de una buena resistencia física puesto que se lleva el cuerpo al límite durante la práctica. Durante una sesión de boxeo se realiza trabaja tanto aeróbico como anaeróbico. Esto lleva consigo la pérdida de peso y la definición y tonificación de la musculatura al completo.

El constante estado de alerta durante el ejercicio, mantiene tus sentidos despiertos y preparados para reaccionar en cualquier momento hacienda que los reflejos sean prácticamente inmediatos.

 

Datos interesantes:

  • en una hora de ejercicio se llegan a quemar entre 800 y 1000kcal
  • tonifica todo el cuerpo
  • genera disciplina
  • activa del sistema cardiovascular y respiratorio
  • trabaja la coordinación, la motilidad, los reflejos y el equilibrio
  • combate el estrés

 

Como cualquier otra actividad física es beneficiosa tanto física como mentalmente. La práctica de esta disciplina aumenta considerablemente la seguridad en uno mismo. En gran medida este deporte practicado con asiduidad se encarga de activar tu mente y mantenerte alerta y rápido de reflejos. Además, la descarga de adrenalina tras una sesión de boxeo y después, eso sí de golpear sacos, costales, peras o manoplas es simplemente liberadora. El estrés queda literalmente en el olvido.

 

¡Ánimo! Solo necesitas motivación y ganas de ponerte a allo.

¿Estás listo para desbancar a Rocky Balboa?

Alimentación y deporte

De un tiempo a esta parte nadie discute el hecho de que la alimentación y el deporte sean los pilares básicos y fundamentales sobre los que descansa nuestra salud y en consecuencia la prevención e incluso el tratamiento de enfermedades relevantes como son la obesidad o la osteoporosis. Hoy vamos a hablar de la alimentación más adecuada para una persona que hace ejercicio físico con regularidad.

 

Cualquier persona necesita básicamente una correcta hidratación y una alimentación variada y equilibrada. Se han de tomar sencillamente todo tipo de alimentos procurando, en el caso de una persona que realice deporte habitualmente, un predominio de alimentos ricos en hidratos de carbono. Éstos son combustible puro para nuestro organismo.

 

Además las caloría provenientes de lípidos de todo tipo deben limitarse a un 30% de la ingesta total diaria. La energía cuyo origen son las proteínas consumidas tampoco es conveniente que exceda el 15% del total.

 

Si, vale, pero qué tomo antes o después de mi entreno?

Lo primero que debemos dejar claro es que si entrenamos 4 a 5 veces a la semana, lo que ingerimos antes y después de esos entrenamientos es importante pero de ninguna de las maneras va a ser tan relevante como el resto de las comidas que hagamos en la semana, por ejemplo. Son matemáticas, tu cuerpo funciona 24 horas 7 días a la semana por lo que las comidas no asociadas a los entrenamiento superan en número y por mucho a las que sí lo estén.

 

Por otro lado este asunto depende en gran medida de cuál sea tu objetivo. Los objetivos son casi como los gustos, cada cual tiene el suyo pero es que, además, cada uno de nosotros partimos de condiciones muy distintas por lo que desde aquí no podemos más que dar un enfoque general y aconsejaros consultar un especialista que os pueda evaluar y guiar en cada caso.

Dicho esto, por lo general escucharemos que es mejor entrenar con el estómago vacío. Muchos dirán que incluso en ayunas. Los fans de la dieta paleo te lo explicarán argumentando que es precisamente por hambre por lo que salían a cazar (esfuerzo físico paleolítico) nuestros antepasados.

Lo cierto es que los músculos una vez son activados se alimentan de la glucosa contenida en el flujo sanguíneo y que mientras se agota o no este recurso no empezará el cuerpo a movilizar otras fuentes de reserva del organismo que supla la primera.

No hay una respuesta correcta a la pregunta de si entrenar con el estómago vacío o no. O mejor dicho, hay demasiadas. Si nuestro objetivo es perder peso debemos combinar una dieta hipocalórica con la realización de ejercicio y éste tendría que estar enfocado a la quema de grasas. Conviene en este caso no tener excesiva energía en forma de azúcar en sangre para llegar lo antes posible a las reservas de grasas. Si por el contrario buscamos ganar fuerza muscular debes prestar atención a que el nivel de azúcar en sangre es suficientemente alto como para que tu rendimiento no sufra un impacto excesivo ya que sería contraproducente.

En cualquiera de los casos es importante conservar el sentido común y dejarse aconsejar por técnicos y profesionales que nos rodean

Métodos sencillos para aliviar el dolor muscular

No hay que considerar el dolor en un músculo como un inconveniente: es una señal del cuerpo para indicar que algo no anda bien. Pero para seguir aprovechando tus horas para entrenar el gimnasio, es conveniente conseguir que este baje. Hay métodos familiares que pueden ayudarte a reducir estas molestias musculares.

Calienta siempre

Recuerda que la mejor manera de evitar dolores musculares es calentar bien: prepara tu cuerpo y tu mente para el ejercicio. Calentar bien reduce tus posibilidades de sufrir dolores musculares y te permite hacer una mejor sesión de ejercicio. Aunque tengas molestias, procura realizar los ejercicios de calentamiento, también beneficiarán a la zona dolorida.

Baja la intensidad

Puede que a la hora de entrenar en el gimnasio nos decepcione tener que hacer ejercicios más suaves, pero es mejor que arriesgarnos a una posible sesión. Intenta comenzar de manera suave y comprueba hasta donde puedes llegar sin sufrir demasiada molestia. Da a tu cuerpo tiempo de adaptarse a cada ejercicio: reducirá posible dolores.

¡No dejes de hidratarte!

La propia falta de agua puede empeorar las molestias musculares: recuerda mantenerte hidratado antes, después y durante el ejercicio. Beber agua ayuda a eliminar las toxinas que puede estar produciendo la zona dolorida. Prueba también a ingerir algo más de proteína en tu dieta, para acelerar la recuperación del músculo.

¿Te gustan las cerezas?

Las cerezas son grandes aliadas para prevenir y evitar los dolores musculares: son ricas en antioxidantes y además tienen una función antiinflamatoria. Existen estudios que demuestran que su toma diaria reduce las molestias tras sesiones largas de running, por ejemplo.

Un buen café

Aunque siempre hay que moderar el uso de estimulantes, la cafeína puede ayudar a reducir dolores musculares. Sin abusar, prueba a tomar un café si notas molestias que te impiden hacer bien tus ejercicios: puedes notar que su efecto hace menos intensas esas molestias.

Descanso

Y, claro está, es importante descansar bien cuando tenemos algún tipo de molestia. Dormir bien, no forzar el cuerpo y hacer ejercicio ligero, para que siga circulando la sangre y se tonifique el cuerpo, es parte imprescindible de la recuperación.

Con un poco de cuidado, conseguiremos mitigar el dolor muscular, eliminar su causa y conseguir que podamos volverá a entrenar en el gimnasio a nuestro ritmo normal.

¿Eres runner? El gimnasio te ayudará a que corras más y mejor.

Hay algunos runners que se concentran únicamente en su ejercicio. Hay quien defiende la teoría de que, si te gusta correr, lo mejor que puedes hacer es hacerlo constantemente, buscando incrementar así tu velocidad y resistencia. Pero si buscar mejorar tu running, no deberías descuidar entrenar en el gimnasio: aumentar tu fuerza puede ayudarte mucho a mejorar tus objetivos.

Diferentes estudios han demostrado que un entrenamiento convencional de fuerza puede ayudarte a convertirte en un runner más rápido y potente. Por lo tanto, hacer pesas y usar las máquinas puede resultar un gran aliado para cualquier runner.

La clave está en elegir qué ejercicios realizar: una rutina diseñada de manera inteligente puede ayudarte a mejorar y a ayudar a reducir riesgos de lesiones. Desde luego, es mejor entrenar en el gim a pasar horas con el pie en alto o en un cubo de hielo.

Si eres runner y buscar mejorar, debes diseñar tus ejercicios buscando complementar tu trabajo como corredor: entrena flexibilidad, equilibrio, movilidad y fuerza. Por un lado, variarás de rutinas y será más divertido, y por otro lado, conseguirás tener piernas y pies más fuertes y menos propensos a lesiones.

Un error común que cometen algunos runners es concentrar demasiado de este trabajo en las piernas. Por supuesto, esto debe hacerse, pero la clave para mejorar tu running es emplear tiempo entrenando abdominales y espalda. Estos músculos son los que estabilizan el tronco, y permiten que la parte superior del cuerpo esté equilibrada, lo que ayuda a mantener la postura correcta, especialmente al final de la carrera cuando ya estamos más cansados. Correr en la posición correcta es siempre la mejor receta para evitar cualquier tipo de problema con pies, tobillos y músculos de las piernas.

Por supuesto, si entrenas en el gimnasio, consigues aumentar los músculos del cuerpo y reducir la grasa no solo de las piernas, sino de todo el cuerpo, lo que influye en tener un cuerpo más compensado y sano, además de aumentar nuestro fondo físico. Comprobarás que el entrenar todo el cuerpo en el gimnasio consigue que aguantes corriendo más tiempo y lo hagas en mejores condiciones.

Por ello, te recomendamos que acudas al gimnasio y hables con un monitor que pueda diseñar un programa de ejercicios adecuado para ti. Mejorar tu running no depende únicamente de correr y correr. Entrena con inteligencia y serás un runner mejor y más completo.

10 consejos para la dieta veraniega

Con la llegada de las vacaciones, hacer una dieta de verano es algo imprescindible por dos motivos. El primero, por continuar cuidando nuestro cuerpo aún en temporada estival. Y en segundo, porque una dieta apropiada nos ayudará a pasar menos calor y hará que el organismo lo tenga un poquito más fácil ante las altas temperaturas. Aquí tienes algunos consejos básicos para tu alimentación durante el periodo veraniego.

 

  1. Bebe mucha agua

Comienza tu dieta de verano con ella: te mantendrá fresco. El sudor existe para refrescar tu cuerpo, así que, aunque no estés haciendo mucho ejercicio, tienes que hidratarte y beber. Ten siempre a mano una botella de agua fresca.

2- No aumentes el consumo de refrescos o bebidas altas en azúcar

El alto calor, las ganas de refrescarse y las vacaciones hacen que consumamos más bebidas azucaradas y carbonatadas. Estas suelen darte un aporte calórico que no necesitas, son ricas en sodio, que retienen líquido, y muchas pueden incluir ácidos fosfóricos diluidos.

3 – Cuidado con las bebidas heladas

Beber algo demasiado frío puede ser contraproducente en situaciones de mucho calor. Puede ser perjudicial para tu cuerpo. Además, los líquidos muy fríos encogen los vasos sanguíneos, cosa que no conviene cuando intentas enfriarte.

4 – Toma más fruta y verdura

En tu dieta veraniega, la fruta es más importante que nunca. Evita la fruta deshidratada y apuesta siempre por la fruta fresca. Zumos y ensaladas son tus grandes aliados en verano.

6 – Pero tómalas frescas

Para mantener tu cuerpo fresco, procura que esta verdura no esté muy cocinada o el efecto será que tu cuerpo se caliente aún más.  Platos de espinacas, pimientos, cebolla… deberían de ir crudos.

7 – Evita comidas muy picantes, calientes o saladas

El cuerpo ya ingiere sal de manera natural con las comidas, mientras que necesitará eliminar la sal inorgánica y tendrás que ingerir más líquido.

8 – Reduce el consumo de fritos y grasas

Las grasas tienen un efecto termal: si comes comidas fritas o con mucho aceite vas a tener aún más calor.

9 – Comidas sencillas y sin procesar

Evita comidas complejas o con muchos ingredientes. Hortalizas y verduras, ensaladas, proteínas simples en forma de filetes o pescado, ensaladas, y algo de arroz y pasta, que puedes tomar en recetas frías, para tener tu aporte de carbohidratos.  No pases mucho tiempo preparando platos calientes o pesados. Tanto el proceso como la digestión harán que pases aún más calor.

10 – ¡Disfruta de la comida de temporada!

Es el momento ideal para tomar cosas como sandía, melón, uvas… Incluye más pescado en tu dieta y no te prives del gazpacho o el salmorejo. Eso sí: mejor casero, para que controles la cantidad de aceite.

¡Sigue cuidándote también en verano!

Las altísimas temperaturas de este año nos afectan a todos. Es muy habitual que con este calor, desaparezcan las ganas de entrenar y seguir entrenando. ¡No te rindas! Continuar con el ejercicio en verano es importante y puede ser más sencillo si usas estos consejos.

En primer lugar, hay que admitir que las altas temperaturas van a afectar a tu ánimo. El cuerpo, simplemente, está cansado, la mente amodorrada, y muchos días se esfuman las ganas de ejercitarse con este calor. A veces, es difícil salir a correr cuando hay 40 grados a la sombra.

Pero para ello, tenemos muchas maneras de adaptarnos. Puedes intentar variar tu rutina, y salir a correr en horas en las que el sol ha bajado. Además, hay que mantener unos mínimos de seguridad para hacer ejercicio en verano: cubre tu cabeza con una gorra para evitar insolaciones, mantente hidratado, usa una crema protectora contra el sol y planea tu ruta por zonas frescas y con sombras. Recuerda que puedes hacer running o ciclo indoor el propio gimnasio, y estar fresco gracias a nuestro aire acondicionado.

Pero… ¿por qué no aprovechar las circunstancias para refrescarnos? Existen multitud de ejercicios que puedes hacer en la piscina. ¿Por qué no aprovechamos el verano para ir a practicar natación, waterpolo o simplemente ejercitarnos en el agua? Al estar en un medio sin gravedad y con la resistencia del líquido en el que nos movemos, ejercicio en el agua hace trabajar al cuerpo de una manera más intensa.

Cualquier actividad en piscina va a complementar y a variar nuestra rutina a la hora de entrenar, la va a convertir en algo más divertido y además vamos a poder estar… ¡más frescos!  Todo ello sin dejar de ir al gimnasio a entrenar, para no perder el hábito sano y seguir mejorando nuestro cuerpo. ¿Por qué no aprovechas para probar algunas actividades diferentes, como boxeo o zumba?

También tenemos que vigilar la dieta: tenemos que procurar seguir ingiriendo líquido, pero también hay que vigilar el consumo excesivo de refrescos o helados. El verano es ideal para tomar frutas como sandía o melón, o aumentar el consumo de zanahorias, pimientos y otras hortalizas, ricas en vitaminas y sustancias beneficiosas a la hora de procesar los rayos solares y evitar el envejecimiento de la piel.

Pero si vas a seguir entrenando en verano, no olvides que necesitas una ingesta en energía y proteínas: retira de tu dieta comidas pesadas y que se han de comer calientes, como legumbre o fritos.

Aunque julio y agosto sean meses de vacaciones y en los que es habitual que baje la asistencia al gimnasio, no descuides tu estado y conseguirás grandes beneficios. ¡Cuidarse en verano es fácil, como puedes comprobar!