FITBALL, UN ALIADO PARA MEJORAR TU ESPALDA Y ABDOMINALES

Hoy vamos a pararnos para hablaros del entrenamiento con pelota, más concretamente del fitball. Posiblemente algunos de vosotros no habréis deparado en la gran versatilidad que puede llegar a aportar esta pelota a nuestros entrenamientos.

Entrenar con pelota puede llegar a resultar muy beneficioso, pues además de sacarnos de unas rutinas más o menos frecuentes, y en algunos casos manidas, nos ayudará a progresar en varios aspectos. Existen una gran variedad de ejercicios específicos que podremos realizar con el fitball. Hoy nos limitaremos a explicar en qué puntos nos puede beneficiar, especialmente  para aquellos que todavía no lo hayan incluido en sus rutinas y quieran probarlo.

Para empezar, la espalda y los grupos musculares que encontramos en esta zona serán los que mayor fortalecimiento reciban con la utilización de la pelota, algo que como punto extra nos alejará de posibles lesiones. La pelota añade también un aliciente especial al ejercicio, el del mantenimiento del equilibrio. De este modo, vamos a conseguir mejorar nuestras posturas y a conocer mejor nuestra fuerza.

Aparte de la espalda, otra área que trabajaremos con más intensidad será la abdominal. Los más preocupados por los abdominales deben saber que el fitball, si no lo conocen, es una herramienta fundamental gracias a que con sus ejercicios logramos fortalecer los músculos abdominales más profundos.

Estas son las zonas que se benefician con mayor intensidad, pero existen otra serie de músculos que no solemos trabajar tanto que podremos ejercitar gracias a la pelota. Posiblemente, muchos de ellos no los hayamos trabajado en nuestra vida. Esto es debido de nuevo al mantenimiento del equilibrio y la postura específica de cada ejercicio con el fitball. Además, vamos a ganar fuerza gracias a que muchos ejercicios para ser realizados requieren de una intensidad mayor.

Ahora bien, debemos tener especial cuidado con ejecutar cada ejercicio de forma correcta. Atrevernos a utilizar el fitball significa tener muy en cuenta los pasos para realizar cada rutina, y en caso de duda, no está de más que preguntemos a los monitores. De esto modo, conseguiremos que el fitball sea una práctica idónea para lograr más flexibilidad y movilidad, e incluso también para relajarnos. No en vano es un instrumento cada vez más utilizado en gimnasios en pilates o en clases de rehabilitación, y del que muchos entrenadores de muchas de disciplinas deportivos echan mano.