LA IMPROBABLE PÍLDORA DEL FITNESS

Mucho se ha hablado y escrito durante los últimos días sobre el famoso estudio que han realizado las universidades de Sydney y Copenhague, por el que se ha dado con un fármaco sustitutivo del ejercicio. La noticia ha dado pie a un sinnúmero de especulaciones por las que se entiende que un futuro no tan lejano algunos podrían dejar de acudir al gimnasio para hacerlo a la farmacia.

Desgraciadamente para los amantes del sofá, esta posibilidad todavía se muestra más que utópica por muchos motivos. En cualquier caso, nadie sabe lo que nos pueden deparar este tipo de investigaciones. Existe una novela de ciencia ficción llamada “Congreso de Futurología” y escrita por el polaco Stanislaw Lem, en la que se dibuja una sociedad en la que un individuo puede alcanzar cualquier cosa, emoción o estado gracias a la farmacología.

Se trata de un desafío moral muy interesante, pero nosotros, como fieles defensores de los beneficios de acudir al gimnasio, vamos a enumeraros algunos motivos, más terrenales, por los que creemos que un medicamento de este estilo no funcionará:

  • No podrá sustituir la sensación subjetiva de ejercitarnos. El trabajo que afrontamos, algunos a diario, otro un par de veces a la semana, es algo más que el antes y el después de entrar al gimnasio. El “durante” se lleva la mayor carga de importancia, el tiempo que pasamos en el gimnasio. No solo a un nivel psicólogico de lo que para nosotros supone ejercitarnos, sino también químico, de generación de endorfinas.
  • No ha sido un estudio representativo. Solo se ha realizado a cuatro personas. Lo que deja pie a pensar que se ha utilizado para atraer la atención de algunos inversores, pero que a la vez podría reflejar que no a todo el mundo podría funcionar del mismo modo esta píldora.
  • No simula todos los cambios moleculares del ejercicio. Pese a que este es el objetivo del estudio, según los expertos un medicamento difícilmente podrá reproducir todos los cambios que produce el ejercicio en nuestro cuerpo.

Con todo, que os invitemos a algunos que borren sus ilusiones de entrenar a base de pastillas, no significa que el estudio no pueda ser útil en algunos sentidos. Por ejemplo, para entender mejor los efectos del ejercicio en diferentes perfiles, o utilizando el medicamento en personas que  consecuencia de alguna enfermedad o dolencia se han visto privadas de la opción de ejercitarse.