¿Niños en el gimnasio? ¿Pero esto qué es?

Los beneficios derivados de la actividad física son innegables en absolutamente todas las edades. Mientras antes se aficionen los peques a la realización de algún tipo de modalidad deportiva mucho mejor para su salud, el crecimiento y el desarrollo. Además enganchándolos desde muy temprano al deporte es más fácil que mantengan ese magnífico hábito mientras van creciendo y haciéndose adultos. ¿A cuántos de nosotros no nos ha costado ingentes cantidades de voluntad adquirir el hábito del deporte?

Más motivos nos vienen a la cabeza si nos acordamos de los últimos datos sobre la obesidad infantil y el sedentarismo general de la población, la epidemia del siglo XXI. Por supuesto, todos queremos que nuestros hijos se conviertan en adultos sanos y saludables pero, cuidado, no dejan de ser biológicamente organismos en desarrollo por lo que no todo vale!

 

Efectivamente no estamos hablando de niños levantando peso ni muchísimo menos pero sí de habituarlos a asistir a clases de alguna disciplina que les guste y les divierta además de permitirles socializar y compartir experiencias con un grupo de iguales. La actividad que elijamos debe cumplir todos estos aspectos pero ante todo los peques tienen que divertirse. Debemos buscar una actividad lúdica que se centre específicamente en ellos y los estimulen.

En las últimas fechas es cada vez más habitual que los gimnasios tradicionalmente “de adultos” ofrecer clases específicas para niños y adolescentes. Es genial ver a los pequeños deportistas acudir orgullosos al mismo centro en al que entrenan sus padres. Es sabido que les gusta jugar a ser mayores y sentirse integrados por lo que es una fantástica idea no solo infundirles el gusto por la actividad física sino además servirles de ejemplo.

 

My Body Fitness se ha sumado a esta tendencia. En el gimnasio contamos en nuestro horario de actividades con clases de Zumba Familiar y Circuito Kids actualmente. Ambas son actividades eminentemente lúdicas en las que se realiza un trabajo psicomotriz al ritmo de la música integrando grandes dosis de juego y fomentando la comunicación. Estas actividades ayudan a desarrollar un estilo de vida saludable e incorporan el acondicionamiento físico como parte natural de la vida.

Además acudir al mismo centro deportivo padres e hijos es inminentemente práctico puesto que mientras ellos están entrenando, tu ídem de lo mismo. No nos engañemos, en la vida diaria de este siglo XXI, se agradece (y mucho) la efectividad y el poder compartir tiempo de calidad con los seres queridos.

 

¿Qué se cuece en el mundo fitness?

Bien es sabido que el mundo del deporte y la salud no deja de reinventarse es por ello que el mundo del fitness está en constante evolución. Hoy hacemos nuestros pinitos como modestos gurús del sector para los próximos meses. Aquí va nuestra visión de este tema.

 

El entrenamiento con peso propio

Esta filosofía ha venido para quedarse. Ya fue una de las estrellas del pasado año y definitivamente ha encontrado un hueco en absolutamente todos los gimnasios. En este entrenamiento se emplea un material mínimo para trabajar ya que se realiza básicamente con el propio cuerpo. Se podrían incluir en esta sección entrenamientos como el funcional o el TRX o entrenamiento en suspensión. El éxito de estas disciplina radica en su enorme versatilidad puesto que se adaptan a cualquier personal y condición física.

 

Alta intensidad o, por sus siglas en inglés, HIIT (High Intensity Interval Training)

Como su propio nombre indica, se trata de rutinas de entrenamiento en que se combinan intervalos de alta intensidad en los ejercicios con periodos de reposo. Tu cuerpo aprende a subir el ritmo cardiaco y recuperarlo de nuevo en tiempo récord. Si realizas este entrenamiento de forma habitual tu capacidad cardiopulmonar se verá prácticamente reinventada.

 

Wellness coaching para tu bienestar global

Sabemos que debemos hacer ejercicio, comer sano, evitar los tóxicos, mantenernos positivos y activos … pero, qué difícil es! En ocasiones puede incluso llegar a ser desbordante. El coach no te dice lo que hacer, ni siquiera te va a dar consejos concretos. La figura del coach de ayuda e inspira para que seas tú quien te marques objetivos y los alcances. Esta figura se podría definir como un entrenador personal vital.

 

Entrenamiento grupal

No es que tengamos nada en contra de los ermitaños, no hacen daño a nadie pero… entrenar en grupo puede darte un nada desdeñable plus: la motivación de los compañeros, el compromiso que se adquiere con ellos, la constancia y el hecho de que la rutina sea más amena y entretenida. Actividades grupales hay muchas en el gimnasio. Zumba, combat, ciclo, pilates… incluso club de corredores tenemos, sólo tienes que elegir la tuya!

 

Entrenamiento de fuerza

Si, aunque no sea tu objetivo el ganar fuerza o volumen, siempre recomendaremos como casi imprescindible el trabajo con peso como parte de tu rutina para llevar una vida fitness completa. El organismo necesita los ejercicios de fuerza de la misma manera que el trabajo aeróbico. La combinación evitará lesiones, aumentará los resultados y mantendrá tu templo al cien por cien.

 

Cinco consejos para recuperarte mejor tras una sesión de ejercicio

Existen mil y un consejos, prácticas, ejercicios, ruinas y programas a la hora de entrenar y ejercitarte. En teoría, recuperarse es la parte más sencilla y cómoda de cualquier sesión de gimnasio, ¿verdad?  Aun así, hay unos consejos que creemos que tendrías que tener en cuenta cuando termines de realizar tus ejercicios para bajar de peso o muscularte. Tómalos en cuenta y verás como tu periodo de recuperación es más eficaz y aprovecharás mejor tu tiempo entrenando en el gim.

 Flexiona los músculos

Recuerda que estirar y flexionar los músculos siempre es conveniente cuando terminamos el ejercicio, para hacer que poco a poco recobren sus cualidades originales. Existen muchas maneras de hacerlo, pero siempre debe de ser algo cómodo y sencillo. Recuerda, sobre todo, mantener la respiración continua y constante y comprobarás como el cuerpo comienza a descansar y recuperarse.

Baja inflamación

Es posible que durante el ejercicio hayas enviado mucha sangre a determinados grupos musculares para hacer mejor el trabajo.  Si notas algo de inflamación, puedes probar a masajear un poco la zona, o quizá usar  algún tipo de rodillo de espuma o similares, que ayude a que vuelva a su estado normal.

Nutre tu cuerpo

Una vez has terminado tus ejercicios, tu cuerpo está necesitado de nutrientes. Es una buena idea hacer una buena comida rica en proteínas entre 45 y 90 minutos después de tu sesión de gimnasio. Al tener tu cuerpo necesitado de estas sustancias vas a conseguir

¡Hidrátate!

Hemos hablado en algunas ocasiones de lo importante que es mantener el cuerpo hidratado. Pero al margen de la ingestión de líquidos, es importante hidratar también la piel. Procura darte una buena ducha para refrescar el cuerpo y eliminar sudor e impurezas. Prueba a ducharte alternando unos 2 minutos de agua fría y 30 segundos de agua caliente, y así conseguirás dilatar y comprimir los vasos sanguíneos después de la sesión.

Usa ropa de compresión

Si has realizado ejercicios muy intensos, quizá puedas probar a utilizar pruebas de compresión, que sujetan y aprietan las músculos tras el ejercicio, ayudando a que los músculos no estén tensos y se recuperan mejor. Si es tu caso, prueba a usarlas, pueden ser un aliado a la hora de recuperarte con más eficiencia.

FLEXIONES: NUEVAS FORMAS PARA SACARLES TODO EL PARTIDO

Las flexiones son unos de los ejercicios básicos a la hora de entrenar. Tanto es así que con el tiempo hay quien las descarta para apostar por máquinas u otros ejercicios. No lo hagas: ¡siguen siendo efectivas! Se trata de uno de los ejercicios más positivos que puedes realizar. Hoy vamos a ofrecerte variantes para que varíes su ejecución y hagas trabajar el tren superior del cuerpo.

Algo tan sencillo como cambiar la posición de las manos, o el equipo que usas, puede cambiar todo el ejercicio: se activan diferentes grupos musculares, haciendo que determinados músculos trabajen con más intensidad. Estos ejercicios harán trabajar más los pectorales, espalda, tríceps y deltoides.

Recuerda que tus manos deben de estar directamente bajo tus brazos y tu espalda, relajada mientras empujas el tronco. Has de bajar todo el cuerpo hasta el suelo de manera controlada, sin que caigan tus hombros. Y si lo necesitas, usa las rodillas para apoyarte sin dejar de mantener el cuerpo en la misma postura.

Flexión con balón medicinal: coloca un balón medicinal en tu mano derecha y haz una flexión. Cambia el balón a tu otra mano y haz otra flexión. Cambia el balón de mano tras cada flexión.

Flexión de tríceps: comienza en la posición clásica y empuja tu cuerpo hacia delante, manteniendo los codos a la altura de las costillas. Haz una flexión con los pegados pegados al tronco.

Flexión de empuje: cuando lleves el cuerpo al suelo, empuja tus omóplatos y codos hacia el cielo, soltando las manos del suelo. Mantén las manos unos centímetros por encima del suelo por un segundo y vuelve a la posición inicial. Procura no doblas la espalda mientras elevas el cuerpo.

Flexión de hombros: comenzando en la posición normal, empuja tus hombros hacia el techo habiendo una “V” con el cuerpo. Dobla los codos mientras mantienes los hombros elevados. Repítelo 10 veces antes de bajar los hombros.

Superman: tumbado bocabajo, lleva tus manos a los lados de tus glúteos. Eleva el pecho y las piernas hacia el cielo, estirando tus glúteos y la parte baja y media de la espalda. Aguanta un segundo antes de volver a la posición original.

Recuerda descansar entre 20-30 segundos entre cada ejercicio diferente, pero hacer todas tus repeticiones seguidas. Cada uno de estos ejercicios activa músculos diferentes, con lo cual podrás seguir realizándolos. ¡No te rindas y haz la serie entera! Cuanto más ejercites, más beneficios conseguirás.

5 maneras en las que el ejercicio beneficia tu mente

El habitual dicho de “men sana in corpore sano” que tenían los griegos como máxima es algo a aplicar en nuestro día a día. Y el primer paso para ello es hacer ejercicio, entrenar y acudir al gimnasio. La regularidad en el entrenamiento no sólo trae beneficios a nuestro cuerpo: el ejercicio físico es muy positivo la mente, el carácter y la personalidad. No se puede obviar la cantidad de efectos beneficiosos que reportará a nuestras funciones cerebrales. Estos son sólo algunos de los puntos básicos que nos reporta, cosa que todos los que acuden a My Body Fitness conocen.

Aumenta tu confianza ya autoestima

Nada como verte mejor y más atractivo para hacerte sentir contigo mismo. Y el tener la disciplina de adaptarte a tus rutinas aumenta tu confianza y autoestima. Nada más indicado que comenzar a ir al gim para sentirte mejor y reforzar tu propia imagen, y evitar muchos problemas que trae la falta de autoestima.

Reduce el stress

El stress es inevitable en nuestra vida diaria. Podemos acumularlo de muchas y diferentes maneras: un día malo en el trabajo, una discusión en casa, un proyecto que no sale bien…. Y el ejercicio es la mejor manera de combatirlo. La actividad física genera grandes niveles de norepinephrina, una sustancia química que regula como responde tu cerebro al stress y te hace afrontarlo todo de manera más positiva.

Combate la ansiedad

Está demostrado: combatir la ansiedad con ejercicio funciona. Es uno de los primeros consejos que reciben aquellos con algún tipo de problema de ansiedad, ya que las endorfinas liberadas cuando entrenas te calman y hacen sentir mejor. Nada mejor que una buena sesión de cinta o elíptica cuando notes que comienzas a sentirte ansioso.

Mejora tu memoria

Los procesos mentales que se utilizan para aprender cosas nuevas son los mismos tanto a la hora de estudiar algo como de aprender rutinas nuevas y recordar tus ejercicios. Además, aprender a mantenerte enfocado en el gimnasio te ayuda también a estar centrado en un tema fuera de él.

Tener una mentalidad más positiva

Todo esto redunda en un cambio de actitud general. Cuando tienes más confianza y autoestimas, regulas tu ansiedad y tu stress, te sientes mejor y proyectas una imagen de persona positiva y con una buena mentalidad. Y hasta puedes animar a amigos a que se unan a tus actividades deportivas: un partido después del trabajo, un nuevo compañero en crossfit… cuantos más seamos, más nos divertiremos.

No olvidemos los ejercicios para piernas

Las piernas son, en ocasiones, las grandes olvidadas cuando comenzamos a hacer ejercicio. Unas piernas extremadamente delgadas no son precisamente lo más atractivo del mundo, ni tampoco es lo mejor para nuestra salud. Por lo tanto, tenemos que trabajar para tener unas piernas fuertes, tanto si eres una rata de gimnasio como si acabas de empezar a acudir. ¿Quieres hacerlo tú también? Es más sencillo de lo que parece. Vamos a darte unos consejos y ejercicios para piernas.

  1. Planifica tu sesión

Procura no dejar siempre el trabajo de piernas para el final, cuando estás más cansado. Aunque hagas running o elíptica para calentar, no es un trabajo real para los músculos de las piernas ni te va a ayudar. Dispón en tu entrenamiento de días dedicados únicamente a la parte interior del cuerpo como harías con los diferentes tipos de músculos del tronco y los brazos.

Un consejo interesante es comenzar cada una de estas sesiones con trabajo del hamstring (bícep femoral), por ejemplo, para entrenar tus piernas. Es un musculo fuerte, grande que le da forma a las piernas. Comienza haciendo algunas flexiones clásicas, buscando tocar tus pies sin doblar la rodilla, y utilizando un poco la máquina de “Leg curl” (la que dobla la rodilla llevando tu pie hasta el trasero).  Esto calentará tu pelvis  llenará de sangre la parte interior de tu cuerpo. Cuando comiences a hacer sentadillas, por ejemplo, descubrirás que la zona está más fuerte y estable, y el ejercicio te resulta más fácil.

  1. Aumenta la intensidad de tu entrenamiento.

Si te gusta entrenar y estás comenzando a muscularte, trata a tus piernas como al resto del cuerpo. Si continúas levantando más peso y aumentando la intensidad del resto de ejercicios… ¿por qué no haces lo mismo con tus ejercicios para piernas?

Intenta realizar algunas repeticiones extra en tu trabajo con piernas. Prueba también a hacer pequeños descansos entre los ejercicios antes de volver a utilizar la máquina. Baja el peso hasta que estés estirado, descansa un segundo o dos, y vuelve a levantarlo de manera explosiva. Así conseguirás algo de trabajo extra.

En algún momento del ejercicio, intenta también aguantar el peso con tus piernas durante unos 10 o 15 segundos. Estos ejercicios fortalecerán tus piernas y rodillas, lo que puedes notar también durante tus sesiones de running.

En general, los consejos habituales para ejercicios con brazos también nos sirven para las piernas. Habla con tu monitor y procura que te ayude a crear una tabla de ejercicios de piernas que te sea útil.

  1. No te saltes el entrenamiento

Una vez has comenzado a preparar específicamente los músculos de tus piernas… ¡no cambies tus planes! Todos sabemos que es importante tener la disciplina y el hábito de ir al gimnasio. Pero una vez allí, también tienes que recordar que tus piernas necesitan ese trabajo extra, aunque quizá te sea más divertido hacer ejercicios destinados a los brazos y el tronco.

Procura que tu tiempo allí sea de provecho: limita tus periodos de descanso entre repeticiones a un minuto y concéntrate en realizar toda tu tabla. Pasar más tiempo en el gimnasio no siempre se traduce en hacer más trabajo. ¡Aprovecha al máximo tu tiempo!

Tus piernas te sostienen en el día a día: si las cuidas, las fortaleces y las desarrollas, todo tu cuerpo te lo agradecerá.

FITBALL, UN ALIADO PARA MEJORAR TU ESPALDA Y ABDOMINALES

Hoy vamos a pararnos para hablaros del entrenamiento con pelota, más concretamente del fitball. Posiblemente algunos de vosotros no habréis deparado en la gran versatilidad que puede llegar a aportar esta pelota a nuestros entrenamientos.

Entrenar con pelota puede llegar a resultar muy beneficioso, pues además de sacarnos de unas rutinas más o menos frecuentes, y en algunos casos manidas, nos ayudará a progresar en varios aspectos. Existen una gran variedad de ejercicios específicos que podremos realizar con el fitball. Hoy nos limitaremos a explicar en qué puntos nos puede beneficiar, especialmente  para aquellos que todavía no lo hayan incluido en sus rutinas y quieran probarlo.

Para empezar, la espalda y los grupos musculares que encontramos en esta zona serán los que mayor fortalecimiento reciban con la utilización de la pelota, algo que como punto extra nos alejará de posibles lesiones. La pelota añade también un aliciente especial al ejercicio, el del mantenimiento del equilibrio. De este modo, vamos a conseguir mejorar nuestras posturas y a conocer mejor nuestra fuerza.

Aparte de la espalda, otra área que trabajaremos con más intensidad será la abdominal. Los más preocupados por los abdominales deben saber que el fitball, si no lo conocen, es una herramienta fundamental gracias a que con sus ejercicios logramos fortalecer los músculos abdominales más profundos.

Estas son las zonas que se benefician con mayor intensidad, pero existen otra serie de músculos que no solemos trabajar tanto que podremos ejercitar gracias a la pelota. Posiblemente, muchos de ellos no los hayamos trabajado en nuestra vida. Esto es debido de nuevo al mantenimiento del equilibrio y la postura específica de cada ejercicio con el fitball. Además, vamos a ganar fuerza gracias a que muchos ejercicios para ser realizados requieren de una intensidad mayor.

Ahora bien, debemos tener especial cuidado con ejecutar cada ejercicio de forma correcta. Atrevernos a utilizar el fitball significa tener muy en cuenta los pasos para realizar cada rutina, y en caso de duda, no está de más que preguntemos a los monitores. De esto modo, conseguiremos que el fitball sea una práctica idónea para lograr más flexibilidad y movilidad, e incluso también para relajarnos. No en vano es un instrumento cada vez más utilizado en gimnasios en pilates o en clases de rehabilitación, y del que muchos entrenadores de muchas de disciplinas deportivos echan mano.