Superalimentos que no pueden faltar en tu dieta

Si estás decidido a ir al gimnasio para perder peso, o si estás ya en una etapa en la que quieres definir tu físico o incluso comenzar a muscularte, no puedes dejar de vigilar la alimentación. Por mucho que te empeñes, sin una dieta apropiada no vas a conseguir los resultados apropiados. Por suerte, hay una serie de alimentos que son poderosos aliados en nuestra meta, mucho más eficientes. Introduce estos “superalimentos” con más frecuencia en tus comidas y verás los resultados.

 

Plátanos

Están repletos de fibra y potasio y se pueden comer sin ningún tipo de preparación, de manera rápida y sencilla. Son un tentempié ideal para comer de manera rápida y sencilla (incluso en el gimnasio) y con muchos nutrientes.

Huevos

Ideales para el desayuno o la comida: seis gramos de proteínas y apenas 72 calorías pro unidad. Además tienen un importante aporte de hierro y vitamina D: son imprescindibles en tu dieta.

Yogur griego

Un alimento que parece diseñado para los adictos al gimnasio: tienen el doble de proteínas que el yogur normal, pero con bastante menos azúcar. Además, y como todos los lácteos, son una buena fuente de calcio, para fortalecer tus huesos. Ideales para comer a media mañana o por la tarde, ya que tampoco requieren de ningún tipo de preparación.

Salmón 

Lo tiene todo: un buen aporte de proteínas, poca grasa y un sabor delicioso. Además, se puede comer de muchas maneras diferentes. Su aporte en omega-3 te ayudará a combatir inflamaciones y a tener los huesos sanos.

Espinacas

Popeye llevaba razón: las espinacas son excelentes para tu organismo. Se pueden preparar de decenas de maneras, tienen un aporte calórico muy bajo y están cargadas de hierro y vitamina K. Puedes combinarlas con pastas, ensaladas, legumbre…

Y no olvides otros alimentos que ya te hemos recomendado, como el Seitán. ¡Anímate e incluye más vegetales en tus dietas!

QUÉ ES EL SEITÁN Y POR QUÉ SERÍA BENEFICIOSO QUE LO AÑADIERAS A TU DIETA FITNESS

Los milagros en la dieta de los deportistas no existen. Todo está muy medido por parte de los nutricionistas deportivos, y son ellos los que más pueden aportarnos. Y es que conviene recordar que en el fitness no es suficiente con que nos machaquemos a diario con una disciplina militar. Hemos de planificar nuestra alimentación con el mismo mimo, o incluso más, dependiendo de cada caso.

De ahí que encontramos por todas partes las listas de alimentos prohibidos y aconsejables que cada vez se popularizan más. Tienen todo el sentido del mundo, y además, nos ayudan a diversificar nuestras dietas y hacerlas más saludables. Hoy os vamos a hablar de un alimento muy presente en todas esas listas destinadas para los que se entregan en cuerpo y alma al fitness.

Se trata del seitán, que es el fondo un preparado a base de gluten de trigo. Lo cierto es que no se trata de ninguna novedad, porque el seitán se ha consumido desde hace siglos como sustituto de la carne, especialmente en aquellas épocas de hambrunas donde la carne o bien escaseaba o sus precios eran prohibitivos. La verdad es que su textura y apariencia son muy similares a las de la carne. Por cierto, es y ha sido un alimento muy popular en China.

La principal virtud del seitán es su carga elevada carga proteica, y a la vez, un muy escaso aporte calórico y un contenido ultra-bajo en grasas. Es además muy aconsejable por tratarse de un alimento muy digestivo. Entre sus beneficios encontramos que contribuye a reducir el colesterol y disminuye el riesgo de ingesta de antibióticos y hormonas que podemos encontrar en algunas carnes de origen animal (puede esto sonar extraño, pero ocurre. Valga como ejemplo para el que quiera creerlo lo que esgrimió la defensa del ciclista Alberto Contador cuando se le acusó de dopaje).

Como decimos, al no contener grasa, la asimilación de sus nutrientes se realiza de forma mucho más rápida y eficaz. Es por tanto, un aliado ideal para aquellos que buscan perder peso o implementar su crecimiento muscular. Del mismo modo, cocinarlo no implica grandes quebraderos de cabeza, porque se prepara como la carne convencional. Ahora bien, si queremos conformar un plato más completo, es muy recomendable no dejar de acompañarlo, por ejemplo, con otros alimentos como arroz integral, quinoa o verduras varias.