¿Porqué optar por un el entrenamiento personal?

Tener la absoluta certeza de estar ejercitándose de manera adecuada, cumpliendo paulatinamente los objetivos, con rutinas diseñadas específicamente para tu cuerpo y tus circunstancias y obtener consejos cualificados para mejorar tu desempeño, en principio, tendrían que ser motivos suficientes para al menos pensarlo. A continuación desarrollamos los motivos por los que cada vez es más habitual ver entrenadores personales en el gimnasio.

En una palabra, efectividad

No es poco habitual realizar un entreno durante un tiempo para finalmente descubrir que no se están produciendo los resultados esperados. Otras veces descubrimos que no sabemos exactamente qué estamos buscando. El profesional en primer lugar te ayudará a definir tus objetivos. A partir de ahí diseñará un plan de entrenamiento enfocado en la consecución de las metas propuestas en función de tu condición inicial y tu disponibilidad para el ejercicio, sin duda sabrá cómo conducir tus esfuerzos.

La motivación es una de las principales razones para optar por un entrenador personal. No solo porque será la primera persona en animarte a esforzarte y dar tu máximo, sino por la satisfacción que obtendrás al alcanzar los objetivos que hayáis establecido mutuamente en virtud de tu objetivo.

Un entrenador personal además es un profesional que te ayudará a conocerte mejor a ti mismo. El profesional te guiará en la correcta práctica de cada ejercicio y te ayudará a identificar los límites de tu propio cuerpo. Esto es fundamental, en primer lugar, para evitar lesiones pero también para poder trabajar con ellos e incluso superarlos.

Una rutina efectiva sumada a la motivación necesaria y el consejo de un técnico hacen del entrenador personal el profesional idóneo para ayudarte con tus requerimientos concretos ya sea por motivo de una lesión o porque estás preparando una prueba física específica.

Con seguridad además, el profesional te recomendará acerca de la alimentación más adecuada a los resultados que esperas obtener con tu plan de entrenamiento. Sin duda te aconsejará qué alimentos favorecer y cuales evitar para ser coherentes a todos los niveles.

En definitiva, en una sesión de entrenamiento personal dispones de los recursos y el tiempo de un profesional cualificado. Si tuviéramos que elegir solo cuatro bondades, serían las siguientes:

– La supervisión continua evitará que sufras lesiones.

– Ganarás motivación y positivismo disfrutando del deporte.

– Ejercicios y rutinas diseñados en exclusiva para ti y tus circunstancias.

– Atención individualizada obteniendo mejor rendimiento.

Y tú, ¿con cuáles te quedas?

 

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