Saltar a la comba. Cinco ejercicios para saltar a la comba

Saltar a la comba es un entrenamiento muy efectivo debido a su intensidad. En muy poco tiempo conseguiremos elevar las pulsaciones de nuestro corazón y perder un importante número de calorías en cada sesión. Además, ayuda a mejorar aspectos como la coordinación o la agilidad, pero debes ejercitarte poco a poco. Comienza con sesiones cortas y ve aumentando su duración día a día.

Descubre los beneficios de saltar a la comba

¿Conocías todos los beneficios que un ejercicio que quizá no tenemos en cuenta como saltar a la comba tiene para tu organismo? Forma parte de la rutina de cualquier deportista que practique boxeo, pero también podemos realizar esta actividad de manera independiente, como parte de cualquier otro entrenamiento. Y es que es una práctica que además de hacernos quemar muchas calorías, ayudará a nuestro corazón y mejorará aspectos como la coordinación, al tener que mover manos y pies de una manera dinámica. Deja de pensar que saltar a la comba es un juego de niños y toma nota de estos cinco ejercicios. ¡Solo necesitas la comba!

  1. Clásico salto: seguro que lo has visto en los entrenamientos de boxeadores. Coloca tu cuerpo recto y salta la comba con los pies juntos repitiendo este ejercicio lo más rápidamente que puedas. Poco a poco aumenta la cantidad de saltos que realizas. Recuerda realizar un correcto giro con la muñeca al mover la comba.
  1. Salto con rebote: En esta ocasión tendrás que espaciar un poco más cada salto que realices con la comba y entre salto y salto realizar un pequeño brinco que sirva de rebote. De esta manera mediante este rebote podrás recuperarte después de cada uno de los saltos y el ejercicio seguirá siendo muy intenso.
  1. Salta corriendo: Como su propio nombre indica, deberás saltar a la comba mientras trotas. No hace falta que alcances una gran velocidad; el objetivo es que levantes bien las rodillas y que seas capaz de mover y de saltar la comba mientras corres a una velocidad estándar y te mueves por el espacio que dispongas. Si no dispones de un amplio espacio para correr, puedes simularlo y realizar el movimiento de trote anclado en el lugar donde te encuentres.
  1. Salto a la pata coja: Salta la comba solo con un pie, mientras el otro permanece en el aire; repite el proceso con el otro pie. Puedes realizar este ejercicio saltando con rebote o bien realizando el clásico salto, pero a la pata coja: lo que te resulte más fácil.
  1. Combinación de ejercicios: Una vez domines todos los ejercicios que te hemos planteado, combínalos en una serie. Realiza, por ejemplo, 20 repeticiones seguidas de cada uno de ellos: primeo haz el clásico salto, luego con rebote, luego el salto trotando y termina saltando a la pata coja con cada uno de los pies. ¿Serás capaz de aguantar el ritmo de una serie combinada?

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