¿Debo dejar de ir al gimnasio durante el embarazo?

Estás embarazada o planeas estarlo: ¿deberías entonces de dejar de ir al gimnasio durante esos meses? Es muy recomendable que sigas practicando ejercicio incluso aunque estés embarazada, pero la frecuencia y, sobre todo, la intensidad, deben variar y adaptarse a tus actuales condiciones físicas.

Que estés embarazada no quiere decir, ni mucho menos, que debas pausar tu actividad física en el gimnasio. Simplemente debes readaptar la rutina de ejercicios a tu situación actual. Pero dejar de practicar ejercicio sería un error, ya que las mujeres que están activas durante su embarazo se recuperan mucho antes de él y están mejor preparadas para el momento del parto. ¡Sigue yendo al gimnasio durante tu embarazo! Aunque sí es necesario que tengas en cuenta algunas recomendaciones:

Consejos para ir al gimnasio embarazada

  • No realices ejercicios muy intensos: Es recomendable que, especialmente durante los meses más avanzados del embarazo, no corras ni hagas actividades muy intensas. Opta por otras como andar en la cinta a un buen ritmo o nadar; actividades más relajadas y que no te supongan un esfuerzo.
  • No llegues a tu límite: En otra situación, si tu salud así lo permite, te podrías permitir intentar superar tus objetivos, pero en este caso tendrás que plantearte otros. El ejercicio durante este periodo no puede estar enfocado a la superación física.
  • Controla el tiempo: Debemos tener cuidado con el tiempo de las sesiones y no forzar nuestro organismo. En los meses finales del embarazo te costará más realizar cualquier tipo de actividad, con lo que será conveniente rebajar el tiempo de las sesiones. Tu cuerpo te indicará el ritmo adecuado y óptimo que puedes alcanzar sin riesgo.
  • Parar ante la mínima molestia: Si estás en el gimnasio y durante tu entrenamiento sientes alguna molestia física, para inmediatamente. Si ésta es pasajera, continúa con tu sesión, pero si se mantiene acude a tu médico y plantea el problema.
  • Mantén la frecuencia: Si te ejercitabas durante tres o cuatro días a la semana, mantén esta frecuencia; no la reduzcas por el hecho de estar embarazada, ya que quizá necesites el ejercicio incluso más que antes.
  • Comienza de manera gradual: Si no realizabas ejercicio y te has apuntado al gimnasio para mantenerte activa durante tu embarazo, comienza poco a poco. No fuerces tu cuerpo y ve aumentando progresivamente la intensidad y la duración de tus sesiones.

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