10 consejos para la dieta veraniega

Con la llegada de las vacaciones, hacer una dieta de verano es algo imprescindible por dos motivos. El primero, por continuar cuidando nuestro cuerpo aún en temporada estival. Y en segundo, porque una dieta apropiada nos ayudará a pasar menos calor y hará que el organismo lo tenga un poquito más fácil ante las altas temperaturas. Aquí tienes algunos consejos básicos para tu alimentación durante el periodo veraniego.

 

  1. Bebe mucha agua

Comienza tu dieta de verano con ella: te mantendrá fresco. El sudor existe para refrescar tu cuerpo, así que, aunque no estés haciendo mucho ejercicio, tienes que hidratarte y beber. Ten siempre a mano una botella de agua fresca.

2- No aumentes el consumo de refrescos o bebidas altas en azúcar

El alto calor, las ganas de refrescarse y las vacaciones hacen que consumamos más bebidas azucaradas y carbonatadas. Estas suelen darte un aporte calórico que no necesitas, son ricas en sodio, que retienen líquido, y muchas pueden incluir ácidos fosfóricos diluidos.

3 – Cuidado con las bebidas heladas

Beber algo demasiado frío puede ser contraproducente en situaciones de mucho calor. Puede ser perjudicial para tu cuerpo. Además, los líquidos muy fríos encogen los vasos sanguíneos, cosa que no conviene cuando intentas enfriarte.

4 – Toma más fruta y verdura

En tu dieta veraniega, la fruta es más importante que nunca. Evita la fruta deshidratada y apuesta siempre por la fruta fresca. Zumos y ensaladas son tus grandes aliados en verano.

6 – Pero tómalas frescas

Para mantener tu cuerpo fresco, procura que esta verdura no esté muy cocinada o el efecto será que tu cuerpo se caliente aún más.  Platos de espinacas, pimientos, cebolla… deberían de ir crudos.

7 – Evita comidas muy picantes, calientes o saladas

El cuerpo ya ingiere sal de manera natural con las comidas, mientras que necesitará eliminar la sal inorgánica y tendrás que ingerir más líquido.

8 – Reduce el consumo de fritos y grasas

Las grasas tienen un efecto termal: si comes comidas fritas o con mucho aceite vas a tener aún más calor.

9 – Comidas sencillas y sin procesar

Evita comidas complejas o con muchos ingredientes. Hortalizas y verduras, ensaladas, proteínas simples en forma de filetes o pescado, ensaladas, y algo de arroz y pasta, que puedes tomar en recetas frías, para tener tu aporte de carbohidratos.  No pases mucho tiempo preparando platos calientes o pesados. Tanto el proceso como la digestión harán que pases aún más calor.

10 – ¡Disfruta de la comida de temporada!

Es el momento ideal para tomar cosas como sandía, melón, uvas… Incluye más pescado en tu dieta y no te prives del gazpacho o el salmorejo. Eso sí: mejor casero, para que controles la cantidad de aceite.

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