¡Sigue cuidándote también en verano!

Las altísimas temperaturas de este año nos afectan a todos. Es muy habitual que con este calor, desaparezcan las ganas de entrenar y seguir entrenando. ¡No te rindas! Continuar con el ejercicio en verano es importante y puede ser más sencillo si usas estos consejos.

En primer lugar, hay que admitir que las altas temperaturas van a afectar a tu ánimo. El cuerpo, simplemente, está cansado, la mente amodorrada, y muchos días se esfuman las ganas de ejercitarse con este calor. A veces, es difícil salir a correr cuando hay 40 grados a la sombra.

Pero para ello, tenemos muchas maneras de adaptarnos. Puedes intentar variar tu rutina, y salir a correr en horas en las que el sol ha bajado. Además, hay que mantener unos mínimos de seguridad para hacer ejercicio en verano: cubre tu cabeza con una gorra para evitar insolaciones, mantente hidratado, usa una crema protectora contra el sol y planea tu ruta por zonas frescas y con sombras. Recuerda que puedes hacer running o ciclo indoor el propio gimnasio, y estar fresco gracias a nuestro aire acondicionado.

Pero… ¿por qué no aprovechar las circunstancias para refrescarnos? Existen multitud de ejercicios que puedes hacer en la piscina. ¿Por qué no aprovechamos el verano para ir a practicar natación, waterpolo o simplemente ejercitarnos en el agua? Al estar en un medio sin gravedad y con la resistencia del líquido en el que nos movemos, ejercicio en el agua hace trabajar al cuerpo de una manera más intensa.

Cualquier actividad en piscina va a complementar y a variar nuestra rutina a la hora de entrenar, la va a convertir en algo más divertido y además vamos a poder estar… ¡más frescos!  Todo ello sin dejar de ir al gimnasio a entrenar, para no perder el hábito sano y seguir mejorando nuestro cuerpo. ¿Por qué no aprovechas para probar algunas actividades diferentes, como boxeo o zumba?

También tenemos que vigilar la dieta: tenemos que procurar seguir ingiriendo líquido, pero también hay que vigilar el consumo excesivo de refrescos o helados. El verano es ideal para tomar frutas como sandía o melón, o aumentar el consumo de zanahorias, pimientos y otras hortalizas, ricas en vitaminas y sustancias beneficiosas a la hora de procesar los rayos solares y evitar el envejecimiento de la piel.

Pero si vas a seguir entrenando en verano, no olvides que necesitas una ingesta en energía y proteínas: retira de tu dieta comidas pesadas y que se han de comer calientes, como legumbre o fritos.

Aunque julio y agosto sean meses de vacaciones y en los que es habitual que baje la asistencia al gimnasio, no descuides tu estado y conseguirás grandes beneficios. ¡Cuidarse en verano es fácil, como puedes comprobar!

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