FLEXIONES: NUEVAS FORMAS PARA SACARLES TODO EL PARTIDO

Las flexiones son unos de los ejercicios básicos a la hora de entrenar. Tanto es así que con el tiempo hay quien las descarta para apostar por máquinas u otros ejercicios. No lo hagas: ¡siguen siendo efectivas! Se trata de uno de los ejercicios más positivos que puedes realizar. Hoy vamos a ofrecerte variantes para que varíes su ejecución y hagas trabajar el tren superior del cuerpo.

Algo tan sencillo como cambiar la posición de las manos, o el equipo que usas, puede cambiar todo el ejercicio: se activan diferentes grupos musculares, haciendo que determinados músculos trabajen con más intensidad. Estos ejercicios harán trabajar más los pectorales, espalda, tríceps y deltoides.

Recuerda que tus manos deben de estar directamente bajo tus brazos y tu espalda, relajada mientras empujas el tronco. Has de bajar todo el cuerpo hasta el suelo de manera controlada, sin que caigan tus hombros. Y si lo necesitas, usa las rodillas para apoyarte sin dejar de mantener el cuerpo en la misma postura.

Flexión con balón medicinal: coloca un balón medicinal en tu mano derecha y haz una flexión. Cambia el balón a tu otra mano y haz otra flexión. Cambia el balón de mano tras cada flexión.

Flexión de tríceps: comienza en la posición clásica y empuja tu cuerpo hacia delante, manteniendo los codos a la altura de las costillas. Haz una flexión con los pegados pegados al tronco.

Flexión de empuje: cuando lleves el cuerpo al suelo, empuja tus omóplatos y codos hacia el cielo, soltando las manos del suelo. Mantén las manos unos centímetros por encima del suelo por un segundo y vuelve a la posición inicial. Procura no doblas la espalda mientras elevas el cuerpo.

Flexión de hombros: comenzando en la posición normal, empuja tus hombros hacia el techo habiendo una “V” con el cuerpo. Dobla los codos mientras mantienes los hombros elevados. Repítelo 10 veces antes de bajar los hombros.

Superman: tumbado bocabajo, lleva tus manos a los lados de tus glúteos. Eleva el pecho y las piernas hacia el cielo, estirando tus glúteos y la parte baja y media de la espalda. Aguanta un segundo antes de volver a la posición original.

Recuerda descansar entre 20-30 segundos entre cada ejercicio diferente, pero hacer todas tus repeticiones seguidas. Cada uno de estos ejercicios activa músculos diferentes, con lo cual podrás seguir realizándolos. ¡No te rindas y haz la serie entera! Cuanto más ejercites, más beneficios conseguirás.

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