TRES VITAMINAS DEL GRUPO B ESENCIALES PARA EL CULTURISTA

Hoy en día pocos somos los que acudiendo al gimnasio descuidamos, no solo la alimentación, sino la ingesta de determinadas sustancias. Sabemos que el aspecto nutritivo es uno de los pilares fundamentales para la consecución de nuestros objetivos, y por eso hoy vamos a centrarnos en las vitaminas, concretando algo más en las del grupo B.

¿Por qué son tan esenciales para el deporte? Vamos por partes. La familia de vitaminas del grupo B nació asociada a esa letra porque en un principio se pensó que eran una sola vitamina, pero luego se descubriría que había varias, con funciones similares. Se suelen caracterizar además por ser solubles en agua, y como la mayoría de vitaminas por ser una parte esencial en diferentes procesos del metabolismo.

Es evidente que hemos de consumir las dosis recomendadas al día de todas las vitaminas, y si realizamos algún deporte, dependiendo de la disciplina, no está de más que potenciemos determinados grupos. Si hablamos del culturismo, hay tres vitaminas del grupo B que no nos pueden faltar:

Vitamina B1 o Tiamina. Pese a que beneficia especialmente a los que buscan aumentar la resistencia, la necesitamos para paliar la acumulación del ácido láctico. Está relacionada con el metabolismo de los carbohidratos y aumentar su dosis nos hará tener mejor sensaciones durante el esfuerzo. Podemos encontrarla en la yema del huevo, en las carnes magras, la soja, el hígado, la levadura de cerveza o el germen de trigo.

Vitamina B6 o Piridoxina. Fundamental, pues es la única vitamina asociada al consumo de proteínas. Es decir, la Vitamina B6 permite la asimilación proteíca, tanto es así que se recomienda la ingesta de 1,8 mg de B6 por cada 150 gramos de proteína. Igual que la Tiamina, viene de serie en la levadura de cerveza, el germen de trigo, en la leche y soja, y en las espinacas. No en vano este era el alimento de Popeye.

Vitamina B12 o Cobalamina. Es imprescindible para poder progresar en nuestros entrenamientos pues favorece el progreso en el rendimiento físico. Está vinculada al anabolismo, o lo que es lo mismo, una de las dos partes en las que consiste el metabolismo y que permite el crecimiento celular a partir de sustancias más “simples”. Una mega-dosis de esta vitamina no nos procurará mejores resultados, pero debemos tenerla siempre en cuenta. La podemos encontrar en el huevo, la carne de cerdo o en algunos quesos.

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