¿QUÉ HACER TRAS LAS VACACIONES? EN BUSCA DE LA MOTIVACIÓN PERDIDA

El descanso es una parte fundamental que ha considerarse dentro incluso del propio entrenamiento. Entre nuestras rutinas de entrenamiento como en períodos, tales como los que vienen tras la consecución de un objetivo, o sencillamente estacionales (las vacaciones de verano), contribuye a la asimilación del esfuerzo físico e incluye un componente psicológico muy importante. Descansar adecuadamente nos ayuda a recuperar y ganar la motivación necesaria para poder superarnos.

puedes con todoAhora bien, en el último caso que os comentábamos, el de las vacaciones durante un período más largo al que podemos estar acostumbrados dadas nuestras rutinas, puede ocasionar un quebradero de cabeza a la hora de volver al gimnasio, si es que, para empezar, no hemos perdido las ganas.

Vamos a intentar ayudaros a encontrar la motivación perdida con una serie de consejos. Para empezar, el ejercicio físico es en parte una manera de llegar a conocernos a nosotros mismos, de encontrar nuestras limitaciones y nuestras mayores virtudes. Inevitablemente, tras un periodo vacacional de varias semanas, la primera y más peligrosa referencia que tendremos antes incluso de comenzar a trabajar seremos nosotros mismos.

Mientras que nuestro cuerpo tiene una memoria más a largo plazo, nuestra mente suele más tener en cuenta las últimas sesiones. Por eso, la excesiva motivación puede llegar a ser tanto o más perniciosa que la ausencia de esta. No debemos volvernos locos porque tengamos remordimientos de haber perdido la forma y machacarnos para recuperar el terreno perdido. Todo lo contrario, deberíamos comenzar con una frecuencia de entrenos progresiva, tres o cuatro veces a la semana, dependiendo de cada nivel, y respetando más que nunca los descansos. Cuidado, del mismo modo, con pasarnos con la intensidad. Es más recomendable probar con aumentar el volumen.

Otra posibilidad es que estas semanas de necesitado descanso nos hayan arrancados las ganas de volver. En este caso te aconsejamos que primordialmente te centres en el propio entrenamiento, y no en sus resultados. Es decir, no te agobies por cumplir estrictamente una rutina de entrenamientos, ni por el tiempo. Márcate uno o dos días para acudir al gimnasio, optimiza el tiempo con circuitos asequibles en los que practicar muchos grupos musculares, y no olvides, ahora más que nunca, el calentamiento y los estiramientos.

En ambos casos, no debemos auto-flagelarnos con el pasado más inmediato, con la inactividad reciente o la posible pobre alimentación y excesos cometidos; y sobre todo, nos ayudará si nos planteamos nuevos objetivos a medio y largo plazo. Recordad, parafraseando a Zig Ziglar, que no hace falta ser grande para empezar, pero si hace falta empezar para serlo.

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